Perfil
Siempre me ha resultado difícil escribirme pero es necesario para este proyecto. Nací en 1964 en Jerez, viví en Veracruz y Tabasco una infancia feliz y soy periodista de profesión, autodidacta. Desde 1983 me dediqué al diarismo en El Sol de Zacatecas y posteriormente en el naciente y ahora desaparecido periódico Pulso de Zacatecas, en los que ocupé varios cargos. En 1988 llegué con finta de provinciano promiscuo a la ciudad de México, para comenzar a trabajar en El Sol de México y posteriormente en 1990 fui contratado como reportero de El Universal. Algunos años posteriores salté del otro lado del tinglado periodístico para instalarme como flamante gerente de Prensa del Infonavit y posteriormente me encargué de la coordinación general de Comunicación Social de ese instituto, de donde salí huyendo después de apreciar a todo color una lacerante radiografía de los medios de comunicación en México y el poder omnipresente. Perdí la inocencia del periodismo pero la tuve que recuperar porque los periodistas nos alimentamos de utopías para ejercer con ahínco. Me instalé luego en el departamento de reportajes especiales de El Financiero, cofundador y coeditor nacional del diario Milenio, fundé el programa de análisis político de radio Días de contar en la XEB “La B Grande de México” en el que fui conductor, estuve algunos meses en el inicio del periódico El Independiente que resultó no ser tan independiente, trabajé en la revista Cambio cuando el presidente era el nobel Gabriel García Márquez y me invitaron a fundar el diario La Razón con otra utopía que resultó un fiasco. He colaborado para revistas como Rolling Stones, para el suplemento político Enfoque del diario Reforma, para el semanario El Nopal y desde hace algunos meses estoy organizando la aparición de root@linux y notifuente.com; dos medios de una nueva generación, en el que las nuevas tecnologías -las cuales conozco de la mano de una pingüina liberal y el software libre-, se mezclan con el periodismo o, al menos, dibujan nuevos esquemas para ejercerlo. Desde marzo de 2007 abrí un espacio de manuales y guías de mi autoría para GNU/Linux en bakara.root-linux.com.
En mi teclado no sólo se escribe prosa sino, también, código binario; uno transparente e inocente y el otro con aires de libertad, medio inocente medio perverso, el primero admite fallas, el segundo es un tirano del abecedario y los números. El periodismo no es un dinosaurio ni busca verdades escritas en piedra con cincel y martillo, ni tampoco un empleo seguro para jubilarse en algún medio de comunicación; es un virus en la sangre y en los circuitos, un script que te autoriza modificar al sistema, un estilo de vida -sin nómina de por medio- y la metamorfosis de Kafka. Ese es el periodismo que ejerzo, aquí y en China.
